La cerámica de Xaragall, es producto de una constante observación del entorno.


Un continuo observar... con calma... imaginarlo en el barro...

Para ello, previo al trabajo en el taller, ha habido un estudio de aquellos paisajes que predominan en nuestro país. Estudio que se basa, sobre todo, en la fotografía de la naturaleza, de los pueblos, sus calles, sus gentes...

La cerámica de Xaragall tiene una elaboración completamente artesanal, lo que convierte cada pieza en única.